sábado, 18 de marzo de 2017

Tenca

Tinca tinca (Linnaeus, 1758)


Pez grande que puede llegar a alcanzar los 85 cm., aunque lo normal es que su talla ronde los 40, con el cuerpo robusto y comprimido lateralmente. Aletas fuertes y de contorno redondeado, con la dorsal estrecha y casi a la misma altura que las ventrales (que están más desarrolladas en los machos). Escamas muy pequeñas y piel con abundante mucosidad. Cabeza grande con los ojos relativamente pequeños y la boca con labios gruesos y un par de barbillones. Habita los cursos bajos de los ríos con aguas lentas, embalses y charcas con fondos blandos y abundante vegetación, siendo muy resistente a las altas temperaturas y la escasez de oxígeno.

Se considera una especie autóctona de la península ibérica, puesto que se han encontrado restos en yacimientos arqueológicos de la edad del bronce. En la provincia de Ávila no es muy frecuente, encontrándose en charcas privadas, principalmente del valle del Tiétar, y en algunos embalses (Rosarito, Serones, etc.).

viernes, 17 de marzo de 2017

Bordallo, cacho, cachuelo

Squalius carolitertii (Doadrio, 1987) y
Squalius pyrenaicus (Günther,1868)



Los “cachos” son peces de mediano tamaño que, en óptimas condiciones, pueden llegar a superar los 35 cm., aunque lo normal es que los adultos midan entre 12 y 25. Aletas medianamente desarrolladas y fuertes, con la caudal algo ahorquillada y la dorsal relativamente larga y un poco retrasada con respecto a las ventrales. Escamas grandes con una mancha negra en su base y con el borde punteado, también de negro, lo que confiere a estos peces un aspecto reticulado. Cabeza grande con la boca algo subterminal y el labio superior más largo que el inferior. Se los puede encontrar en todos los tramos de los ríos en los que habita.

Estos peces, que tradicionalmente han sido conocidos como “cachos”, están presentes en casi todos los ríos de la provincia de Ávila. Realmente se trata de dos especies distintas: el bordallo (Squalius carolitertii), endemismo ibérico de la cuenca de los ríos Duero, Mondego, Limia, Miño y Lériz, lo podríamos encontrar en los ríos de Ávila que pertenecen a la cuenca del Duero; y el cacho o cachuelo (Squalius pyrenaicus), otro endemismo ibérico, en esta ocasión de las cuencas de la mitad sur de la península, que encontraríamos en los ríos abulenses de la cuenca del Tajo. (En la cabecera del Alberche también hay bordallos, circunstancia que puede deberse a una captura fluvial que desvió estas aguas, que originalmente vertían en la cuenca del Duero, hacia la cuenca del Tajo).



Calandino

Squalius alburnoides (Steindachner, 1866)


Pez de pequeño tamaño, generalmente de hasta 13 cm. (los machos son más pequeños y rara vez superan los 8). Cuerpo alargado y pedúnculo caudal largo y estrecho. Aleta caudal ahorquillada y dorsal con una mancha negra en su base y retrasada con respecto a las ventrales. Escamas bien definidas. Cabeza pequeña y, normalmente, con la boca súpera, aunque hay individuos con la boca terminal. Poco exigente con las zonas en las que habita, se puede encontrar tanto en los tramos altos y arroyos de montaña, como en embalses y otras zonas de agua pobres en oxígeno.

Es un endemismo ibérico que, en la provincia de Ávila, todavía podemos encontrar en casi todos los ríos. Es muy sensible a la alteración de los cauces y a la introducción de competidores y depredadores alóctonos, por lo que en algunos de nuestros ríos está sufriendo una importante regresión.

No está considerada como una especie pescable en Ávila, por lo tanto se deben devolver inmediatamente al agua, y con el menor daño posible, los ejemplares que se capturen.



Boga de río

Pseudochondrostoma polylepis (Steindachner, 1864)


Pez de mediano tamaño, generalmente de unos 30 cm., que puede llegar a alcanzar los 50 en condiciones óptimas (siendo las hembras más grandes que los machos). Aletas bien desarrolladas, destacando la caudal que, además, es ahorquillada. Tiene escamas pequeñas. Hocico puntiagudo, boca ínfera y de abertura recta, contando con una lámina córnea en el labio inferior. Habita principalmente en embalses y aguas tranquilas de los tramos medios de los ríos, lugares que abandona durante la época de freza, remontando río arriba para desovar.

Se trata de un endemismo ibérico natural de las cuencas de los ríos Alcoa, Mondego, Sado, Tajo y Vouga, también presente en las del Júcar y Segura (por la traslocación debida a trasvases), que podemos encontrar en la provincia de Ávila en las subcuencas de los ríos Alberche y Tiétar.



Boga del Duero

Pseudochondrostoma duriense (Coelho, 1985)


Pez de mediano tamaño que rara vez supera los 30 cm., con el cuerpo alargado y esbelto, las hembras son más grandes que los machos. Tiene unas manchas oscuras por el dorso. Las aletas anal y dorsal son relativamente largas, y la caudal ahorquillada. Posee escamas pequeñas. Boca ínfera y con abertura recta, teniendo una lámina córnea en el labio inferior. Habita principalmente los tramos medios de los ríos, buscando zonas de corriente, aunque también en embalses y aguas más tranquilas. Forma grupos numerosos para remontar los ríos en la migración pre-freza.

Este endemismo ibérico, presente en algunos ríos del noroeste (asturianos, gallegos y portugueses) y principalmente en la cuenca del río Duero (al que debe su nombre), se encuentra en clara regresión, pudiendo todavía disfrutar de su presencia en la provincia de Ávila en la subcuenca del Tormes y, en menor medida, en la del Adaja.



Barbo común

Luciobarbus bocagei (Steindachner, 1864)


Pez fuerte y grande de hasta 60 cm. (ocasionalmente puede llegar a alcanzar tallas superiores, algunos ejemplares han llegado a 1 m.), con el cuerpo alargado y algo comprimido lateralmente, los machos son menores que las hembras. Las aletas, con la base relativamente pequeña, son fuertes, la caudal muy ahorquillada y las hembras poseen la anal muy desarrollada para limpiar el lugar de desove. Boca protráctil y subterminal con dos pares de barbillones. Escamas con el borde oscuro que le proporcionan un aspecto reticulado. Los ejemplares jóvenes tienen manchas oscuras repartidas por el cuerpo. Habita en embalses y en tramos medios y bajos, que abandona remontando los ríos en la época de freza.

Es un endemismo ibérico de las cuencas atlánticas de los ríos Tajo, Mondego, Duero y Limia. En la provincia de Ávila está presente en casi todos los ríos.

viernes, 3 de marzo de 2017

Pardilla

Iberochondrostoma lemmingii (Steindachner, 1866)


Pez de pequeño tamaño que, de manera excepcional, llega a alcanzar una talla de 20 cm., aunque generalmente los individuos adultos miden entre 10 y 15 (los machos tienen el cuerpo algo alargado y son más pequeños que las hembras). Tiene el pedúnculo caudal ancho y las aletas de un tamaño medio (siendo las inferiores algo mayores en los machos que, durante la época de celo, presentan un color ocre anaranjado en la inserción de las mismas), el inicio de la dorsal se encuentra más o menos a la misma altura que el de las ventrales, en la aleta caudal y en la dorsal presenta una serie de motitas oscuras que también suele tener repartidas de manera desigual por el cuerpo. Boca subterminal con el labio inferior curvo. Habita en embalses y en los tramos medios y bajos de los ríos, con aguas lentas y abundante vegetación sumergida que le ofrece protección y parte de su alimento.

Este endemismo ibérico presente en las cuencas de los ríos Tajo, Guadiana y Guadalquivir, podemos encontrarlo en la provincia de Ávila en el río Tiétar y en alguno de sus afluentes. Su pesca está prohibida, ya que se trata de una especie protegida, por lo que se deberán devolver de manera inmediata al agua, y con el menor daño posible, todos los ejemplares que se capturen.